En el aula de Blanco, se han convertido en auténticos constructores y grandes compañeros de equipo en una actividad muy especial.
Nuestra mascota Candi se había ido de viaje… pero al volver se dio cuenta de que no tenía un lugar donde descansar. Así que, entre todos, los peques decidieron ponerse manos a la obra para ayudarle.
Con cartones, mucha imaginación y un gran trabajo cooperativo, construyeron una preciosa casa-cama para que Candi pudiera relajarse después de sus aventuras.
Durante la actividad compartieron ideas, colaboraron, tomaron decisiones juntos y descubrieron la importancia de ayudarse unos a otros para conseguir un objetivo común.
Además de divertirse muchísimo, este tipo de propuestas favorecen la creatividad, el trabajo en equipo, la comunicación y la resolución de pequeños retos a través del juego.
¡Candi ya tiene el rincón perfecto para descansar gracias al cariño y esfuerzo de todos!



















