San Jorge y el Dragón (23-04-26)

Fecha

San Jorge y el Dragón
Realizadores y vestuario: Ciudad Infantil San Jorge
Actores y actrices: Padres y madres del colegio.
Este cuento ha sido representado con “gran éxito” por los papás y mamás del cole. Podéis leérselo en casa para que recuerden y vuelvan a vivir con vosotros este buen momento vivido en la Escuela.

Érase una vez hace mucho, mucho tiempo, vivían en un país muy lejano llamado Inglaterra un rey, una reina y su preciosa hija la princesa.

El pueblo donde se encontraba el castillo era muy tranquilo y pacífico, y en él vivían personas muy buenas y trabajadoras.

A pesar de todo, las gentes del pueblo y los animales que allí vivían tenían mucho miedo, ya que en un bosque cercano habitaba un feroz dragón.

Todos los mayores prohibieron a sus hijos e hijas acercarse al bosque por el miedo a lo que les pudiera ocurrir.

Los vecinos del lugar decidieron ir a ver a los reyes para trasladarles su temor. Les dijeron que alguien de ellos tenía que ir a ver al dragón para hablar con él y convencerle para que se fuera a vivir más lejos del pueblo.

Todos tenían mucho miedo y nadie quería ir a su cueva para hablar con él.

La princesa, muy valiente dio un paso adelante y dijo:

– “Seré yo quien hable con el dragón. Soy la princesa y a mí me escuchará”.

Algunos de los habitantes del pueblo, temiendo de que le pudiera hacer daño se ofrecieron para ir en su lugar, pero la princesa, muy valiente, estaba decidida. Sería ella la que fuera a convencer al dragón.

De camino a la cueva la princesa se encontró con un caballero que paseaba sobre un bonito y majestuoso caballo. El caballero se llamaba Jorge.

La princesa le habló sobre la existencia del dragón y del miedo que todo el reino le tenía.

El caballero le pidió permiso para acompañarla a la cueva y que no fuera sola.

Con el ruido del caballo, el dragón se despertó de su placentero sueño y comenzó a echar fuego por la boca muy enfadado.

El caballero Jorge y la princesa se acercaron a él con coraje y valentía. Al acercarse un poco más se quedaron asombrados de lo que pudieron observar…

Nunca hubieran podido imaginar un dragón tan bonito y con esos ojos llenos de bondad.

– ¡Hola!, dijo el dragón

– ¡Hola!, respondieron el caballero Jorge y la princesa todavía incrédulos…

-No tengáis miedo, no voy a haceros nada malo.

El caballero Jorge y la princesa no podían creer lo que estaban oyendo.

-Soy un dragón bueno, aunque todo el mundo cree lo contrario… Por favor, no os vayáis, quedaos conmigo y sed mis amigos…

Jorge y la princesa, sin dudarlo ni un momento, aceptaron. Estuvieron hablando muuuucho rato. El dragón les contó que se encuentra muy solito, que nadie quiere jugar con él y que solo quiere acercarse al pueblo para buscar amigos y jugar con ellos, pero los niños se asustan y se van corriendo…

El dragón estaba muy triste…

El caballero Jorge y la princesa lo abrazaron muy fuerte y se pusieron a cantar y a jugar con él.

Se lo estaban pasando tan bien que no se dieron cuenta que estaba anocheciendo. Con tanta oscuridad no se veía el camino de vuelta al castillo por lo que decidieron quedarse a pasar la noche con el dragón hasta que saliera el sol.

En el castillo, el rey y la reina estaban desconsolados y muy preocupados por su hija, ya que nadie sabía dónde se encontraba.

Cuando salió el sol el caballero Jorge y la princesa se subieron al caballo para volver al castillo.

Convencieron al dragón para que los acompañara. Ellos hablarían con los reyes y con los habitantes del pueblo para contarles qué era lo que sucedía.

Cuando llegaron al castillo los reyes se pusieron contentísimos por tener a su hija de vuelta con ellos.

Las gentes del pueblo, agradecidos por tener de nuevo a su princesa sana y salva, se comprometieron a ser amigos del dragón y compartir juegos con él.

Construyeron entre toda una casa enorme cerca del colegio para que pudiera jugar con los niños y plantaron muchos árboles y flores para que no echara de menos su bosque.

Y todos los años, el caballero Jorge le regala a la princesa una rosa roja del jardín del dragón, para recordar que, gracias a él comenzó una larga y hermosa amistad.

Al colegio del pueblo le cambiaron el nombre y ahora se llama “San Jorge”, y algunos días, al mirar al cielo podremos ver a nuestro amigo el dragón que nos está esperando para jugar un ratito…

Pero, ¡mucho ojo!, sólo lo podemos ver los niños y niñas y las seños de San Jorge.

Y colorín colorado, esperamos que esta historia os haya gustado.

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