En Naranja 1, incluso los más pequeños viven experiencias llenas de color y emoción. Esta vez, nuestros bebés han disfrutado de una actividad muy especial: ¡descubrir un mural de flores de primavera!
Colocado a su altura, el mural les invitaba a acercarse, tocar y explorar sin prisa. Sus manitas curiosas se deslizaban sobre las flores, notando las texturas, observando los colores y descubriendo poco a poco cada detalle.
Algunos se quedaban mirando con atención, otros se animaban a tocar y experimentar… ¡cada reacción era única y maravillosa! A través de esta propuesta fomentamos la estimulación visual y táctil, así como la curiosidad natural que caracteriza esta etapa.
Un momento sencillo, pero lleno de magia, donde los bebés han podido conectar con la primavera a través de los sentidos.
Porque los primeros descubrimientos… ¡son los más especiales!











