Los bebés de Naranja 1 han celebrado el Carnaval convirtiéndose en nuestra adorable mujer bala del circo, llenando la escuela infantil de ternura y sonrisas desde el primer momento.
A través del disfraz y el juego adaptado a su edad, los más pequeñitos han podido explorar colores, texturas y sonidos, estimulando los sentidos y favoreciendo la curiosidad y la atención. Estas experiencias tempranas también fortalecen el vínculo afectivo con sus educadores y compañeros, mientras disfrutan de un ambiente seguro y afectuoso.
Celebrar el Carnaval con los más pequeños nos permite vivir momentos llenos de magia, ternura y alegría compartida, donde cada gesto y sonrisa se convierte en aprendizaje.
Nuestra pequeña mujer bala ha llenado la escuela de ilusión y espíritu circense.









