En Azul 1 hemos disfrutado de una actividad sensorial con harina, pensada para experimentar, descubrir y aprender a través del juego.
Con ayuda de palas y vasos, los peques han realizado trasvases, llenando, vaciando y observando cómo la harina cambia de un recipiente a otro. Una propuesta sencilla que favorece la coordinación, la concentración y el desarrollo de la motricidad fina.
Este tipo de experiencias permiten a los niños y niñas explorar con calma, respetar su propio ritmo y disfrutar del placer de descubrir por sí mismos, en un ambiente seguro y estimulante.


















