En el aula de Verde 2 hemos disfrutado de una jornada llena de sensaciones, descubrimientos… ¡y mucha experimentación!
Por un lado, nuestros peques se sumergieron en una propuesta sensorial con harina: tocar, coger, soltar, hacer trasvases de un recipiente a otro… y, lo más emocionante, ¡buscar pequeños objetos escondidos! Una actividad que invitaba a explorar sin prisa, a ensuciarse (¡como nos gusta!) y a descubrir nuevas texturas.
Y para completar el día, nos acercamos a otra protagonista muy especial: ¡la fresa! Pudieron observar su color rojo intenso, oler su aroma dulce y, por supuesto… ¡probarla! Algunas caritas de sorpresa y muchas de disfrute acompañaron este momento tan rico.
Después, dimos paso a la creatividad utilizando las fresas como herramienta de estampación con pintura de témpera roja. El resultado: ¡auténticas obras de arte llenas de color y originalidad!
Dos propuestas diferentes pero igual de enriquecedoras, donde el aprendizaje llega a través de los sentidos, la curiosidad y el juego.
Porque experimentar, tocar y saborear… ¡también es aprender!


































