En el aula de Rojo 3 hemos disfrutado de una actividad de cerámica llena de creatividad, ilusión y mucho significado. Esta vez, nuestro protagonista ha sido Plum, la entrañable mascota de la clase que acompaña a los peques en tantas aventuras y momentos especiales.
Con mucha atención y entusiasmo, los niños y niñas han trabajado el barro para crear un bonito pisapapeles con la huella de Plum. A través de esta experiencia han podido manipular, amasar, presionar y dar forma al material, desarrollando su motricidad fina y explorando nuevas texturas y sensaciones.
La gran emoción llegó al plasmar la huella de nuestro querido perrito de peluche, convirtiendo cada creación en una pieza única y llena de recuerdos.
Además de disfrutar de una actividad artística diferente, los peques han puesto en juego su creatividad, su capacidad de observación y el cariño que sienten por Plum, un compañero muy especial en su día a día en el aula.
El resultado ha sido un precioso recuerdo elaborado con sus propias manos, que guarda un pedacito de las experiencias compartidas durante este curso.
¡Nos ha encantado ver cómo una simple huella puede convertirse en un tesoro tan especial!

















