En el aula de Azul 2 hemos disfrutado de unos días llenos de descubrimientos, movimiento y experiencias sensoriales que nos ayudan a conocer el mundo paso a paso.
Por un lado, hemos salido a nuestro jardín, donde los bebés han podido explorar el entorno al aire libre con total libertad. El contacto con la naturaleza, la luz del sol, las sombras y los diferentes espacios les ha invitado a moverse, gatear, dar sus primeros pasos y observar todo lo que les rodea con curiosidad y sorpresa.
Y además, hemos realizado una preciosa actividad de exploración de texturas . A través de diferentes materiales como telas suaves, superficies rugosas, elementos blanditos, los peques han podido tocar, sentir y experimentar nuevas sensaciones con sus manos.
Cada textura ha despertado su atención y les ha permitido descubrir el mundo a través del tacto, una de las formas más importantes de aprendizaje en estas edades tan tempranas.
Estas propuestas favorecen el desarrollo sensorial, la motricidad y la curiosidad natural de los bebés, siempre desde el juego, la calma y el acompañamiento respetuoso.
¡Explorar, sentir y descubrir es nuestra mejor forma de aprender!





















