En el aula de Azul 1 hemos vivido unos días llenos de juego, descubrimiento y primeras experiencias sensoriales que nos ayudan a seguir explorando el mundo con curiosidad y asombro.
Por un lado, hemos disfrutado de momentos de juego en el jardín, donde los peques han podido moverse libremente, gatear, observar el entorno y sentir el aire libre. El contacto con la naturaleza les ofrece un espacio perfecto para explorar a su ritmo, descubrir nuevas sensaciones y disfrutar de la calma y la libertad del exterior.
Y además, nos hemos sumergido en una propuesta muy especial: el fondo marino. A través de imágenes, sonidos, colores y materiales adaptados, los peques han comenzado a conocer algunos animales del mar como peces, pulpos o estrellas de mar.
Con la mirada, el tacto y la curiosidad propia de estas edades, han explorado este nuevo “mundo acuático” que ha despertado su atención y su sorpresa.
Estas experiencias permiten estimular los sentidos, favorecer el desarrollo cognitivo y acompañar los primeros aprendizajes de una forma respetuosa, lúdica y significativa.
¡Naturaleza, juego y mar… todo en una misma aventura!




















