Hoy hemos vivido uno de esos días que se quedan guardados en la mochila de los recuerdos: ¡nuestra excursión a la granja!
Desde primera hora de la mañana, los peques llegaron emocionadísimos, preparados para descubrir animales, naturaleza y muchas aventuras. Y la verdad… ¡no han parado ni un segundo!
Hemos conocido gallinas muy curiosas, dado de comer a cabritas súper simpáticas y saludado a vacas, caballos y ovejas. Algunos peques miraban todo con muchísima atención, otros no podían dejar de reír y más de uno quería llevarse un pollito a casa escondido en el bolsillo
Además de divertirnos muchísimo, la visita nos ha permitido aprender un montón sobre el cuidado de los animales, la importancia de la naturaleza y la vida en el campo. Porque no hay mejor forma de aprender que viviendo experiencias reales, tocando, observando y experimentando con todos los sentidos.
Y una de las actividades estrella del día ha sido… ¡hacer pan! Los peques disfrutaron amasando, mezclando ingredientes y descubriendo cómo, con un poquito de paciencia y mucho entusiasmo, se crea algo tan rico y especial. ¡Las caritas de emoción mientras preparaban su propio pan lo decían todo!
Hemos vuelto cansados, sí… pero con las mejillas sonrojadas, las botas llenas de aventuras y el corazón contento.
¡Gracias a todas las familias por acompañarnos siempre en estas experiencias tan especiales!































































