En el aula de Verde 2 hemos disfrutado de una preciosa experiencia sensorial inspirada en una de las obras más conocidas del arte: La noche estrellada, del pintor Vincent van Gogh.
A través de una propuesta adaptada a su edad, los peques han podido acercarse a esta obra de una forma muy especial: observando sus colores, explorando diferentes texturas y manipulando materiales inspirados en las estrellas, la luna y los remolinos que caracterizan este famoso cuadro.
Con sus pequeñas manos han tocado, experimentado y descubierto un mundo lleno de luces, formas y sensaciones, dejando volar su curiosidad y disfrutando de cada hallazgo.
Este tipo de actividades sensoriales favorecen la exploración libre, estimulan la percepción visual y táctil y ofrecen a los niños y niñas la oportunidad de expresarse y aprender a través de la experiencia directa.
Además, acercar el arte a los más pequeños desde edades tempranas les permite desarrollar la capacidad de observación, la creatividad y el gusto por descubrir nuevas formas de mirar el mundo.
Entre estrellas brillantes, colores intensos y mucha imaginación, nuestros peques han vivido una experiencia llena de magia y descubrimientos.
¡Una noche estrellada para sentir, explorar y disfrutar!










