En nuestra escuela infantil cada experiencia es una oportunidad para aprender jugando, y esta semana los más pequeños han disfrutado de una actividad llena de colores, texturas y muchas sensaciones.
A través de diferentes materiales, los peques han podido tocar, explorar, manipular y descubrir nuevas sensaciones con sus manos, despertando su curiosidad natural y disfrutando de cada pequeño hallazgo. Suaves, rugosos, blanditos, brillantes… ¡todo era una aventura por descubrir!
Además de pasarlo en grande, este tipo de actividades favorecen el desarrollo sensorial, la coordinación y la atención, permitiendo que los niños y niñas aprendan de una forma divertida y significativa.
Nos encanta ver sus caritas de sorpresa, sus risas y las ganas con las que participan en cada propuesta. Porque aprender a través de la experimentación es una de las mejores maneras de crecer felices.












