Los niños y niñas de Rojo 2 han participado en una bonita actividad de cuidado de nuestro pequeño huerto, una propuesta que les acerca a la naturaleza a través de la experiencia directa y el juego.
A lo largo de la actividad, han podido regar, observar y tocar la tierra, descubrir cómo crecen las plantas y aprender, poco a poco, que necesitan cuidados para desarrollarse. Estas acciones sencillas les ayudan a fomentar la responsabilidad, la paciencia y el respeto por el entorno natural, siempre adaptado a su edad y capacidades.
El huerto se convierte así en un espacio lleno de aprendizajes: estimulamos los sentidos, ampliamos el vocabulario relacionado con la naturaleza y reforzamos hábitos tan importantes como el cuidado y la constancia. Todo ello en un ambiente tranquilo, cercano y lleno de curiosidad.
A través de estas experiencias, los más pequeños no solo aprenden cómo cuidar las plantas, sino que también disfrutan de momentos de conexión con la naturaleza, fortaleciendo su desarrollo emocional y su amor por el entorno que les rodea.









