En el aula de Azul 3 ya se empieza a notar el ambiente navideño, y los niños y niñas han disfrutado mucho creando un detalle muy especial para llevar a casa. Esta vez hemos preparado un pequeño árbol de Navidad que ellos mismos han decorado usando pintura de dedos, una técnica que les encanta porque les permite experimentar con las manos, las texturas y los colores de una forma muy libre.
Los pequeños han ido dejando huellas, toquecitos y manchas de color que, poco a poco, se transformaban en un árbol lleno de vida. Cada uno lo ha hecho a su manera: algunos con muchos puntos, otros mezclando colores, otros extendiendo la pintura… y todos disfrutando del momento. Lo importante no era que quedara “perfecto”, sino que pudieran participar, decidir y ver cómo su creación iba tomando forma.
La actividad ha sido sencilla, sensorial y muy divertida, y además nos ha permitido hablar de la Navidad, de la decoración y de la ilusión de preparar la casa para estas fechas. Al terminar, cada árbol se ha convertido en un pequeño recuerdo lleno de color que las familias podrán colocar en casa y guardar con cariño.
Un gesto simple, pero lleno de magia y emoción para empezar a vivir juntos la Navidad.










