En el aula de Rojo 2 hemos disfrutado de un taller de arte muy especial inspirado en Paul Klee. Nos encanta su manera de jugar con los colores y las formas, y por eso hemos preparado una propuesta para que los niños y niñas puedan experimentar igual que él: mezclando, probando y creando sin límites.
Durante la actividad, los pequeños han manipulado distintos materiales y figuras geométricas, colocándolas, moviéndolas y descubriendo cómo, casi sin darse cuenta, iban apareciendo composiciones llenas de color. Con pinceles gruesos, ceras o esponjas, cada uno ha ido dando forma a su obra a su manera, dejándose llevar por lo que les apetecía hacer en ese momento.
Lo más bonito ha sido ver cómo disfrutaban del proceso: eligen colores, prueban nuevas combinaciones, comentan entre ellos lo que están haciendo y se sorprenden con el resultado. En este taller lo importante no es que el dibujo quede “perfecto”, sino que puedan expresarse, experimentar y sentirse orgullosos de lo que han creado.
Ha sido un día lleno de creatividad, manos manchadas de colores y muchas sonrisas. Cada obra ha salido diferente, y eso es precisamente lo que hace mágico este tipo de actividades.














