En el aula de Verde 1, la psicomotricidad ocupa un lugar fundamental en el día a día, ya que a través del movimiento los niños y niñas descubren su cuerpo, ganan seguridad y exploran el espacio que les rodea. En esta etapa todo es nuevo: subir, bajar, encajar, empujar, rodar… y cada pequeño logro se convierte en un paso más hacia su autonomía.
Durante las sesiones de psicomotricidad utilizamos materiales específicos que invitan al juego libre y a la experimentación. Los aros, por ejemplo, se transforman en caminos que recorrer, túneles simbólicos o lugares donde entrar y salir una y otra vez. Los puntos de apoyo, blandos y seguros, permiten trepar, mantener el equilibrio, saltar o simplemente probar diferentes maneras de moverse. Cada elemento se convierte en una oportunidad para que descubran sus posibilidades, mejoren la coordinación y vivan el movimiento con alegría.
Estas propuestas se desarrollan siempre en un ambiente tranquilo y preparado, donde pueden explorar al ritmo que necesitan y donde cada acción tiene sentido para ellos. La psicomotricidad en esta etapa no busca resultados, sino ofrecer experiencias corporales ricas que favorezcan la confianza, la curiosidad y el placer por moverse. Es un espacio donde cada niño y niña encuentra su manera de expresarse, de crecer y de disfrutar.





































